"El hombre es una criatura de esperanza e inventiva,
y ambas cualidades desmienten la idea de que no es posible cambiar las cosas"
Tom Clancy
Al pensar en el contexto actual de inseguridad, de desempleo, de crisis económica, de falta de oportunidades, y de problemas de diversa indole, nos invade una sensación de negativismo y de falta de control. Sentimos que no manejamos nuestro destino sino que estamos inmersos en una corriente de hechos diarios, en su mayoria pesimistas, sobre los que no tenemos control.
Sin embargo, el destino no existe, no está escrito, lo forjamos día a día con nuestras acciones, con nuestros pensamientos, y con nuestras actitudes. Somos "seres de desperanza e inventiva", como cita el autor. Y no podemos renunciar a esa vocación profunda del ser humano.
De manera práctica "esperanza e inventiva" se pudieran traducir en diferentes acciones concretas, plasmables, que mejorarían la calidad de vida de nuestra ciudad. Por ejemplo, todos tenemos algo que decir de la inseguridad pero en nuestro día a día no tomamos las acciones correctas. Cosas como pasar más tiempo en casa con familia, estar alerta de posibles situaciones y lugares de riesgo, cuidar el dinero que le asignamos a nuestros hijos, controlar con detalle las salidas el fin de semana de nuestros hijos, evitar exponernos innecesariamente, o no crear o continuar rumores infundados de hechos que no son probados, son acciones sencillas pero fecundas en este sentido. De igual forma, si queremos paliar o contrarrestar los efectos de la crisis económica podemos tomar diferentes medidas a diferentes niveles: A nivel personal podemos reducir nuestro gasto a lo realmente necesario (cada quien analiza sus prioridades al respecto), reducir las salidas, cuidar el gasto diario, evitar compras superfluas, etc. Y a nivel empresarial podemos poner el mejor de nuestros esfuerzos en nuestro trabajo siendo creativos, cuidando los costos, usando los recursos asignados responsablemente, buscando maneras de aumentar ventas, etc. De igual forma evitar la corrupción, ser honestos y pensar siempre positivamente.
Todos queremos un mejor México. Todos ansiamos una ciudad segura, libre de peligros, en la que podemos caminar tranquilamente con nuestros hijos por la calle a cualquier hora. Pero eso no se da magicamente. Somos todos y cada uno de nosotros los que a diario, con nuestras acciones, con nuestro vivir cotidiano, llevamos esta ciudad y este país en una dirección o en otra.
Es tiempo de actuar. Es hora de que cada uno tome su rol activo en la construccion de nuestro destino como Laguneros. Nadie lo hará por nosotros. Ánimo. Juntos podemos. Por nosotros y por nuestros hijos. Para forjarles el mundo que realmente queremos para ellos. Si es posible cambiar las cosas!!!!
Ing. Juan José Córdoba Herrero
PRESIDENTE